Comunicación Social
Boletín ENTS

Sismos y sus desastres sociales.

Boletín ENTS-UNAM 62
Ciudad Universitaria
05 de octubre de 2017

Con el objetivo de ofrecer un espacio de reflexión y debate sobre los desastres derivados de la interacción entre la vulnerabilidad social y los sismos recientes, reconociendo la urgencia de plantear opciones que fortalezcan la gestión social de los procesos de reconstrucción, se realizó en la Escuela la Mesa de reflexión “Desastres, sismos y sociedad” el 5 de octubre en el Auditorio Dr. Manuel Sánchez Rosado.

El evento fue coordinado por el doctor Daniel Rodríguez Velázquez, profesor titular “C” de tiempo completo y definitivo de la ENTS. Participaron el ingeniero Juan Manuel Espinosa Aranda profesor en la Facultad de Ingeniería de la UNAM y director general del Centro de Instrumentación y Registro Sísmico, A.C. (CIRES), y la doctora Mary Frances Teresa Rodríguez Van Gort, profesora de tiempo completo del Colegio de Geografía de la UNAM.

La mesa de reflexión abrió con la participación del ingeniero Espinosa Aranda, quien refirió que “México ha vivido sismos desde la época prehispánica y en la colonia. De ellos hay crónicas, donde se relatan las estructuras que se cayeron e incluso los lugares recónditos de México donde ocurrieron los sismos, esto nos lleva a la reflexión”.

El ingeniero Espinosa Aranda destacó la importancia de la investigación en dos ámbitos: el primero, la investigación del Gobierno de la Ciudad de México sobre las características del suelo para la construcción y el segundo ámbito el de los sismos y desastres sociales que producen. “El fenómeno es interesante, se puede investigar y reflexionar, sino tenemos datos de lo que ocurre difícilmente tendremos normas de protección”, explicó.

La doctora Rodríguez Van Gort mencionó que conocer la magnitud y los daños de un sismo es muy importante, para ello se utilizan dos escalas la de Richter y la de Mercalli, “actualmente hay muchas escalas sismológicas diferentes a la escala de Richter, la cual mide la fuerza de magnitud del fenómeno, este ‘es el punto de ruptura’ y la escala de Mercalli tiene 12 grados que señalan los daños que sufrieron las estructuras. También importa mucho dónde se genera el sismo, a qué distancia estamos nosotros o la ciudad y el asentamiento y los daños sísmicos”.

“El sismo de 1985 presentó una escala de 8.1 grados en la escala de Richter y en la escala de Mercalli se encuentra entre el grado nueve o diez; el sismo del 7 de septiembre del 2017 fue de 8.2 grados en la Ciudad de México y la intensidad de los daños en la escala de Mercalli fue de cinco o seis grados”, señaló la doctora Mary Rodríguez.

La doctora también expresó que “todo mundo dice, desde un día después del 19 de septiembre de 1985, que esperamos un gran sismo de Guerrero, vivimos con incertidumbre porque no se puede predecir la magnitud de un sismo. Los cálculos científicos señalan que cada 100 años se produce un sismo de aproximadamente ocho grados”, sin embargo no se asegura que esto ocurra.

El coordinador del evento destacó el escenario político y social vivido tras el sismo. “Se vislumbró la falta de interpretación y ejecución de las políticas públicas, porque no se escribió en el Plan DN-III-E y en el Plan Marina, el protocolo de actuación de la marina y el ejército en el momento inmediato a un desastre”.

El doctor Daniel Rodríguez habló del sismo del 19 de septiembre del 2017, al respecto, dijo, “la lógica de actuación por parte del gobierno se estableció en un plazo de 72 horas para demoler y sacar los escombros; se desplegaron las fuerzas armadas y se movilizaron. Desde las 14:00 horas del 19 de septiembre se nos indicó a todos regresar a nuestras casas, todos estorbábamos”.

Indicó que en un edificio en la calle de Coahuila No.8 en la colonia Roma, la demolición del inmueble se realizó con oposición de la ciudadanía hacia las fuerzas armadas, porque fue sin el consenso de los habitantes del inmueble. “No murió nadie pero la demolición se inició el día 20 de septiembre, fue demolido porque era inhabitable, así que las fuerzas armadas sólo les comunicaron a los habitantes del inmueble que dieran gracias porque tenían vida; esto tiene que ver con el ámbito del derecho y de la política pública”. Así como este, agregó que existían otros casos similares.

El doctor Daniel Rodríguez considera que la lógica de actuación de las fuerzas armadas atendió el interés político y no al interés público. “A diferencia de 1985 los tiempos políticos son diferentes, el sismo ahora ocurrió antes de las elecciones presidenciales y las elecciones estatales, por eso el balbuceo de los diputados y senadores después de estar escondidos, plantean un escenario y pregunta no por el sismo del 7 de septiembre que derrumbó casas en Oaxaca y Chiapas”. Por último puntualizó la necesidad de formular una política pública de reconstrucción.

En palabras de las aportaciones de esta mesa de diálogo, “tenemos la certeza de que los fenómenos naturales no los podemos controlar, aún faltan muchas cosas por estudiar. Los sismos van a seguir ocurriendo y hay que establecer mecanismos de acción, así como sobreponernos a los daños del sismo de 19 de septiembre de 2017”.

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