Boletín ENTS

Interacción Cultural en Tlatelolco

Boletín ENTS-UNAM 05
Ciudad Universitaria
08 de febrero de 2016

De febrero a noviembre de 2015, el maestro Pablo Monroy Mejía, Profesor de Práctica Comunitaria de la ENTS y su grupo de 12 alumnos, realizaron un Diagnóstico sobre los hábitos de consumo social y artístico en jóvenes en la Unidad Habitacional Nonoalco-Tlatelolco (UHNT).

La Secretaria de Planeación del Centro Cultural Universitario Tlatelolco, Laura Bustos Cardona, quien es responsable del proyecto Comunidad Tlatelolco, impulsado en colaboración con la ENTS, mencionó que uno de los propósitos del Centro Cultural Universitario Tlatelolco es generar interacción con los habitantes de esa zona y así contribuir a la transformación social desde el arte y la cultura.

Por ello, el diagnóstico presentado por el grupo de práctica comunitaria Promoción Social y Cultural, de la ENTS en colaboración con el CCU Tlatelolco, buscó conocer a los vecinos de la UHNT, entrar en su vida, vincularse con ellos y propiciar el diálogo comunitario. Los resultados de la indagación fueron distribuidos entre los habitantes de la zona para eliminar prejuicios hacia los grupos de jóvenes que se reúnen en los espacios y como una forma de introducción para generar empatía entre ellos y los vecinos.

Asimismo, se conoció el perfil y la opinión del público que asiste a la Unidad de Vinculación Artística, al CCU y a la Sala de Colecciones Universitarias. Mediante este estudio también se realizó un diagnóstico sobre los hábitos de culturales en jóvenes de educación media superior; además se logró insertar la oferta cultural en la vida comunitaria.

De febrero a marzo de 2015, se realizó un reconocimiento de la zona para identificar a grupos de personas que se reúnen cotidianamente en los espacios abiertos de esta Unidad Habitacional. Posteriormente, de abril a septiembre se observó con más detalle la dinámica que se da en los andadores, canchas, explanadas y áreas verdes de las tres secciones de la Unidad, con la intención de conocer a más detalle, expresiones culturales de quienes coinciden en el lugar e interactúan en torno a objetivos comunes.

A partir del estudio, se identificaron tres grupos que actualmente inciden en el entorno vecinal: 10 chicos que practican skateboarding (patineta), 19 personas que se reúnen en el frontón y 25 más quienes se encuentran en el espacio de las barras. Cada pequeña comunidad expresa una identidad distinta, sin embargo, las tres comparten una ideología: la no exclusión.

“Cualquiera es bien recibido en estos círculos, siempre y cuando tenga un interés verdadero por practicar esta actividad. Con el tiempo y la convivencia, los grupos han desarrollado códigos de comunicación propios y un visible sentido de pertenencia, constituyéndose en colectivos reconocibles para quienes residen en Tlatelolco. Sin embargo, entre los vecinos y aquéllos, hay una distancia social que podría ser acortada en la medida en que haya posibilidades de reconocimiento, diálogo y respeto mutuo”, apuntó Laura Bustos Cardona.

Los estudiantes tuvieron la oportunidad de acercarse a la realidad de estos jóvenes, quienes compartieron episodios de su vida para la investigación. Los chicos transmitieron relatos que dan testimonio de su experiencia, en la que predomina la expresión cultural en interacción con el entorno urbano.

Las historias de vida recabadas en la investigación son un ejemplo claro de la diversidad cultural que aquí converge, la importancia de su difusión radica en la necesidad de crear puentes de diálogo entre todos los habitantes de este espacio, desde los que aquí viven, los que se dan cita para jugar o los que por múltiples razones transitan por la zona.

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